Dios nos librará de Dios

¿Miedo? No tengas miedo. Sé en lo que andas metido y lo que cuesta desprenderse de las creencias arrastradas. Hay momentos en donde todo se tambalea y los filos vuelan y brillan mucho más cerca. Pero necesitas dar un paso y otro paso sin obedecer a nadie, tan huracanado como siempre porque no tienes remedio. Juega ese supuesto defecto a tu favor y dale la vuelta a toda ideología que se presente. Dios nos librará del pensamiento único de esos anarquistas que temen que revientes sus asambleas con ideas no acordes. Dios nos librará siempre del comunismo de piedra, sin corazón. Dios nos librará de los independentistas y ateos, de las nuevas religiones vanidosas donde la persona no es diosa sino puta. Dios nos librará de los feminismos de la desigualdad y basta ya de borregas. Dios nos librará de los testigos de Jehová, del islam y de Roma. En esta noche donde el cielo lo sientes como una cuna y vamos protegidos por el mar y las montañas, no te dé vértigo existir solo para el arte, disidiendo de todo como sugiere tu maestro. Dios nos librará de los que se creen liberales, de la insolidaridad y de ser unos trepas. Dios está comiéndose una sandia con las manos, manchándose su barba milenaria que se entrelaza con todos los árboles de todos los bosques, de todos los mundos que tú puedas imaginar, imbécil.
Pero lo mejor de todo, ¿sabes qué es? Pues que Dios nos librará de Dios porque estamos buscando a su padre que es mucho más misterioso y aún no nos ha hablado. Nuestra fe llena de energía cada escrito en su búsqueda. Sabemos que todo ha sido un milagro con solo percibir un instante lo inconmensurable. Sabemos que nos esperan infinidad de vidas y de saltos y de olas y más paraísos azules y verdes que defender. Solo se requiere volver a caminar desnudos por senderos de almendra mientras vamos devolviendo cordura a la locura, amor a tanto enfrentamiento y abrazos a quienes busquen refugio.
No agaches la cabeza. Después de todo, hay cosas que no desmontas ni echas abajo como el niño que cada mañana se empeña en construir un castillo diferente al anterior. No pones en duda que está noche vas al cine, tampoco la genialidad de Leonardo Padura que ha venido a decirte que no estás solo: tienes a escritores de sobra para defenderte y poder cerrar del todo viejas heridas como sabiamente se suele decir. No pones en duda el acto libertario y sanador de vivir y escribir de lo que brota, a la par que vas aprendiendo a combinar el mapa de los rostros con la mirada en largo de lo que provocas. Adoras la cerveza, a tu familia y amigos del alma. Amas a tus ex y desearías que se besaran. Te encanta nadar de rocas a rocas y sentir la respiración limpia. Y los paseos nocturnos por los cañones y el frescor de los pinos, sin más presencia que tu sombra que siempre te espera. A estas alturas, no es vano decir que nunca pusiste en tela de juicio los valores de un equipo que te enseñó a ser más humano en la derrota, más pasional en las victorias, a defender lo que importa hasta el final haciendo piña con los tuyos sin ningún trasfondo turbulento. Es el canto dionisíaco de Madrid que sale del Manzanares y eso te pega.