
Sospechosos
Sospechosa Núm.1
Esta tarde toco en el Magic, dijo. Entendí que era una invitación, un vente si te apetece, un pásate después, un nos vemos allí. Claro que sí, por supuesto, soy consciente de que solo dijo esta tarde toco en el Magic. Pero una es como es, ¿sabe?, no es que perciba alterada la realidad como se ha insinuado, solo soy fantasiosa. Idealizo, sí, tiendo a interpretar las situaciones a mi favor, ¿acaso es eso un delito? La cuestión es que acudí a la terraza del Magic porque él podría haber dicho hoy no puedo quedar o, incluso, podría haber tenido la osadía de ser sincero; no me gustas, no quiero volver a verte. Pero no, él solo dijo esta tarde toco en el Magic. La diferencia es clara, cristalina. ¿A usted no se lo parece? La banda no tocaba mal. Perdón, he jurado decir la verdad. La banda no tocaba bien. Pero a nadie parecía importarle que el bajo no estuviese afinado o que el cantante triturase parte de la letra con sus giros inapropiados. Yo me senté en un lugar discreto y apartado bajo la pérgola, en un incómodo taburete medio oculta tras una de esas palmeras. No son palmeras exactamente, no sé cómo se llaman. Tienen las hojas grandes y alargadas así como las palmeras. Pero no son palmeras. Igual son bonitas y parecen palme… perdón. Sí, es cierto que me senté cerca de la salida. Pero no, no elegí mi ubicación estratégicamente para poder salir corriendo y huir rápidamente. Simplemente quería estar cerca de la puerta porque, bueno, me aburro en las fiestas y acostumbro a abandonarlas sin despedirme. La cuestión es que al rato de yo llegar, dos chicas muy jóvenes ocuparon la mesa contigua. Una era rubia rubia, la otra menos rubia. Comentaban que el rollo tardeo, súper chill, eso decían, el rollo tardeo es súper chill, tía. En plan yo pensaba que era cringe pero es súper chill, eso decían. Yo, inmersa en mi copa de Albariño, intentaba discernir hacia dónde podía derivar esa conversación. ¿Foto? ¿Qué dices? Mejor story. Había algo entre ellas que me repelía y me atraía. Una energía extraña, no sé cómo describirlo. Desprendían algo incómodo, algo cautivador, ¿sabe? Solo le digo que hasta me olvidé de él que seguía concentrado en aporrear la batería, en que la cinta que llevaba en la frente no se moviese ni un milímetro, en su pose fingida de tipo duro. Tras una versión descafeinada de «Song 2», la banda hizo un descanso. Tía, no mires, se está acercando, qué nervios, en plan, me va el corazón a dos mil, dijo la más rubia. Yo dejé la copa sobre la mesa. Efectivamente era él quien se acercaba mirando al infinito como ser omnipotente. Debo reconocer que al verle acercarse mi corazón, como el de la rubia, también se aceleró. Él ni me vio, se sentó junto a la rubia rubia, acarició su cabello oxigenado, tomó su mentón y mordió sus labios y le metió la lengua hasta las amígdalas. Entonces decidí que ya era suficiente. Me levanté dispuesta a irme pero me había bebido entera la copa de vino y sentí la urgencia de hacer pis. Fue ahí, en el baño, donde las escuché. Todo lo escuché.
Sospechoso Núm.2
Sí, declaro que es cierto que el sábado tocamos con la banda en el Magic. Sí, conocía a la fallecida. ¿De qué? Pues tío, ya sabes, me la había follado un par de veces. No, negativo, esa otra tipa no me suena de nada, tío. Perdón, señoría. Que no, que no la he visto en mi puta vida. ¿Cuándo? Hostia, tío, pues ahora que lo dices, me haces dudar. Quizás, sí. Sí, puede que me enrollara con ella en aquella fiesta. Es que fue muy loco aquello. Es difícil recordarlas a todas, ¿vale? Sí, tío, el bolo del Magic lo consiguió el Guille, él es quien se encarga de esas movidas, tiene contactos. Creo que era la segunda vez que tocábamos en ese garito, rooftop lo llaman ahora pero vamos, una puta terraza en el tejado, de toda la vida. ¿Qué quieres decir con eso de premeditado? Mira tío, soy un puto desastre pa las fechas. Si los de afuera me devolvieran el móvil, fijo que podría ser más concreto. Sí, declaro que cuando sucedieron los hechos yo estaba con la víctima pero que no, tío, no puedo explicar qué pasó ni cómo. ¿Por qué? Pues porque estaba muy colocado, tío. Joder, estaba puestísimo, iba hasta el culo, después del show, ya se sabe, un tirito, dos, tres y así. Pero oye, tío, esto no constará en acta o como coño se diga, ¿no? Sí, sí, ella dijo que iba al lavabo o a despedirse de su amiga. Yo que sé, tío, ni puta idea de cuánto tiempo pasó. No, no conocía a la amiga, era la primera vez que la veía. A la defensiva no, tío, pero me veo venir el percal, hostias. Vale, vale, ya lo pillo. Sí, sí ya sé lo que dicen los testigos pero yo no tuve nada que ver. Que yo no la empuje, joder, lo juro por mi madre, tío. Perdón, señoría.
Sospechosa Núm.3
Era mi mejor amiga. Nos conocimos en… en la guardería. No, no puedo tranquilizarme. ¡Está muerta! Mi mejor amiga está muerta. Ella, pues… sí, supongo que tenía días en los que el cuerpo pesa y empuja hacia abajo, en los que la cabeza se llena de cucarachas y todo está mal y el cielo amenaza con descolgarse. Sí, supongo que tenía de esos días raros, ¿quién no? Pero no, nunca me habló de… de suicidio. Sí, diecinueve. No, no consumía drogas. Lo conoció por Insta. Por Instagram. Yo le dije tía, estás delulu, podría ser tu padre. Pero ella es así. Pues así, le gusta correr riesgos. Sí, era la primera vez que estaba con un viejo. Decía que le gustaba cómo la miraba, que hacían de todo en la cama, que le hacía sentir poderosa… especial… ¿Yo? No, yo no salgo con nadie. Sí, lo conocí aquella tarde y pensé qué asco, en plan, no sé qué ve en alguien así. Ya se lo he dicho, somos amigas desde parvulario. Sí, mejores amigas. Sí, siempre. Antes de… antes de que se… Sí, fuimos al baño pero no hablamos de nada en concreto. Yo le dije que me iba… que me iba a casa porque no me apetecía ver cómo… ya sabe... cómo se liaban. Le dije que me iba. Y me fui. Al llegar abajo, cuando estaba a punto de salir por la puerta… ella, ella… Vale, sí, hagamos un receso. […] ¿Quién? No, no reconozco a esa mujer. Nunca la he visto. ¿Cómo? No, no... ¿Que ella dice que yo incité a Sara a qué? No, eso no es así. Yo no le dije nada de eso a Sara. Es mentira, está mintiendo. Todo es mentira.
Aroa Cangueiro